lunes, 22 de marzo de 2010

Le visage d'un amour


Hoy hablé de nuevo con ella. Me sorprende lo fuerte que se ha vuelto después de todo lo que ocurrió con quien ahora es simplemente su pasado.
He de admitir que pensé que me necesitaría más, ¡debieron verla los primeros días, la primer semana! Su dolor en serio que lastimaba a todos los que la rodeamos. Era imposible intentar ayudarla, digamos que se aisló de todo y de todos.

Pero vino a casa dispuesta a platicar como está su vida. Justo frente a mi... Dios!, su cara es tan diferente. Ella asegura que es el resultado de la realidad aceptada. De verdad me sorprende: después de todo lo que sintió, de todo lo que hizo, de todo lo que dejó, de todo lo que pasó y de todo lo que el dijo... sigue siendo esa mujer fuerte que fue desde el principio, ¡no sólo eso!, sino como ella lo dijo, ahora es mejor.

Creo que por primera vez se sinceró conmigo por completo sobre la relación que había mantenido. Yo no hice muchas preguntas (a pesar de especializarme en eso!) solamente me quedó escucharla, mientras estaba ahí, aún frente a mi. Supuse que lo que ella necesitaba era “sacarlo de sus sistema” como nosotras decimos, pero conforme las palabras salían, me di cuenta de que, por completo eso había sido eliminado de su vida.

¡Me contó tantas situaciones que yo no hubiera podido ni siquiera imaginar!. Siguió sorprendiéndome la fuerza con la que se sostenía sobre sus pies, si pueden entenderme. Dijo sentirse increíblemente bendecida por todas las cosas que tiene y que es, y que aquello que salió de su vida ya no es nada para ella. Esas canciones ya no le recuerdan nada, esas imágenes ya no están en su cabeza, no le interesan las últimas noticias... ¡Describió esto tan bien para mi!.

Aseguró que sólo se arrepiente de una cosa. Se arrepiente de haberle hecho creer que las oportunidades entre ellos dos eran eternas, que por más errores que fueran cometidos, siempre habría posibilidades.

... En fin. Me dio mucho gusto verla de nuevo.

martes, 16 de febrero de 2010

J'ai pensé avec naïveté

*~ Si ya lo sé, mis labios son diminutos...

Solos... únicamente tu y yo, en el suelo de esta habitación. Me gusta aquí porque está esa ventana en la que podemos ver lo que pasa fuera, mientras nos abrazamos.


Parece que hay guerra o un huracán; no sé, ambas son tan parecidas. El cielo está totalmente oscuro a pesar de que el reloj no marca una hora muy avanzada. Los truenos y relámpagos alumbran el cuarto y son, además, lo único que llena de sonido el momento porque nosotros no hablamos. Mi cabeza descansa en tu pecho, muy cerca de tu corazón y escucho cómo se acelera. Lo sé, te dan miedo las tormentas; pero me abrazas como haciendote el valiente tratando de que no me asuste y, a mi, eso me parece adorable... tu eres adorable.

Trato de decir unas palabras pero un rayo estrenduoso me lo impide. Iba a decir cómo agradecía que estuvieras en mi vida, como es que eres el hombre perfecto para mi... pero lo dejo todo en la punta de mi lengua. Así, vuelve mi cabeza a tu pecho; me abrazas fuertemente, juegas con mi cabello; pareciera que te estas olvidando de aquella tormenta que nos ataca.

Siento como tus manos acarician mis brazos, mi espalda. De nuevo el cuarto se llena de luz y aprovecho para echar un vistazo a tu rostro: tus ojos ya estaban en mi. Sonreímos como niños. Tu mano toma mi barbilla y enfila mis labios con los tuyos. De nuevo, uno de esos besos que tanto me gustan, es decir, los tuyos. Esos en los que sostienes mi cuello, cierras tus ojos (tus hermosos ojos), te acercas lentamente, acaricias mis labios con los tuyos y, sin demasiada prisa, los besas. Este fue largo; no escuchaba otra cosa que no fuera tu respiración y el sonido de nuestros labios.

Amo estar contigo así... pensé que nunca sucedería.

Justo después de eso pareciera que quieres decir algo, pero un destello casi divino roba las palabras de tu boca. Me rindo... por hoy creo que no hablaremos mucho; sin embargo, tu insistes, no con palabras, todo es ya más bien sensorial. Ni un sólo sonido pero sé que quieres que vuelva a escuchar tu corazón:
"Lo sé..."- con un movimiento de mi cabeza, te expreso.
Tomo tu mano y la dirigo al mío. Sé que lo sientes, sé que te das cuenta que mi corazón igual late, vive; y yo por fin me doy cuenta de que ¡sí, realmente está vivo!.

Dices (aún sin palabras) que aquella aceleración en tu pecho no se debe a lo que está pasando allá fuera sino a que estás con la mujer que siempre has deseado... con la que quieres pasar el resto de tu vida. Otro ruido ensordecedor y, entonces, tus labios se mueven en "cámara lenta":
"¿Quieres pasar el resto de tu vida conmigo?"- dices.
Y yo... yo siento como si mis brazos perdieran toda la fuerza, como si alguien pusiera su rodilla en mi pecho y apretara contra el con el peso de todo su cuerpo. Simplemente el vocabulario en mi cabeza, se pierde.

¿Me he quedado, acaso, demasiado tiempo sin decir nada? ... Otro rayo... es probable que pienses que no diré nada porque no quiero pero, la verdad, es que no puedo.
"Estoy aquí entre tus brazos, frágil. Nunca me dejes. No permitas que mi historia acabe con este hermoso presente. Bésame... bésame de nuevo y repite esas palabras que, por supuesto, ¡quiero!"- Todo esto lo digo a mi misma dentro de mi cabeza.

Y entonces, me decido: no debo sostenerlo más. Te responderé, tímidamente, pero lo haré. Espero a ganarle al próximo estruendo, parece que no habrá más:
"Sí quiero compartir la vida contigo...".

Otro silencio adornado por tu sonrisa. Comienza a llover; me besas de nuevo...

Espera, suena el teléfono... Tengo que apartarme de tus brazos:
"No te preocupes amor, regreso en seguida..."

... oh!, eres tu...


. . . Supongo que estaba soñando de nuevo...

martes, 9 de febrero de 2010

Je veux quelque chose...

Tenía varios días tratando de subir un caption acá. Era relacionado con el babyshower de mi mejor amiga (a quien llamo “sis♥”) y celebrando una de esas historias (la suya) de amor que uno a veces cree que sólo pasan en las películas. Sin embargo, simplemente 2 días después de estar intentandolo, me riendo (por el momento).

Y es que, además, me ha surgido un issue que si bien es mucho más personal, siento necesaria su expresión. Esto último no sé con exactitud por qué es, probablemente tenga que ver con “sacar los trapitos al aire” y de alguna manera reaccionar ante los mismos.

Me advirtieron que esto pasaría, que después de terminar algo importante vendría este “episodio”. Y, heme aquí, sintiendo ese cansancio mental y físico tan desagradable; porque, por si fuera poco, me pone en un estado ciertamente de trsiteza. Lo físico no se ha podido solucionar ni con más de 12 horas durmiendo (porque al momento en que me levanto me siento cansada), ni el mental tratando de pensar en otras cosas.

Creo que nunca me había pasado algo así. Es decir, sí se que tiendo a la introspectiva constante y ¡“encerrarme en mi misma” es común! pero la tristeza es el factor inovador, y no es para nada agradable. He hablado poco con mi familia y aún menos con mis amigos. Hace unos días salí con mis amigas de la carrera y a la media hora yo quería salir del lugar. Es ese extraño vacío que supongo me estoy creando a mi misma.

Incluso he estado postergando demasiado tiempo ya esa oferta de trabajo con el pretexto de que “no me gusta tanto”. Digo que es pretexto porque siempre me había sentido con esa maravillosa capacidad de hacer que, en lo que trabaje, me encante y me vuelva apasionada de ello. Pero esta vez, no quiero al parecer, ni siquiera, salir de mi habitación.


Por el momento debo dejar de escribir, el hambre hará que me levante de la cama.

lunes, 18 de enero de 2010

Je continue à se rappeler

“Espero que no sea un verdadero problema...”
– Decía Margrette a su mejor amigo –
“realmente espero que no lo sea. Es decir,
no creo que deba forzarme, para mí pierde
sentido cuando las cosas se dicen automáticamente...
Se pierde cierta transmisión del sentimiento cuando
esto pasa. Tú ¿lo entenderías?”

“No lo sé. Creo que he estado en ambos lados.
Y siempre me he preguntado, ¿Qué tan difícil es decir un “Te Amo”?

“¿Difícil? ¡No!, que va ... si creo que es de las
palabras con que el ser humano se siente más cómodo
“escupiendo”. Pero por esto mismo pierde potencia”

“La perderá para ti, Matt” – interrumpe Lui –
“Pero igual sabes lo que se siente escuchar un te amo.
No creo que debieras privar a alguien de esa dicha”

“Sí, sé lo que se siente. Y reconozco la diferencia entre
un te amo monótono y lo que se siente con uno lleno de chispas,
chispas alimentadas por la veracidad de lo que la voz expresa”

“Jajaja... ¡Vamos! No toda la gente es tan ‘perceptiva’
como tú crees ser. Podría ser que alguien tuviera la
bendición de todos escucharlos verdaderos y en llamas”

“Pero, entonces ¿es incorrecto que decida no mentir?
- Comienza con sus cuestionamientos, aquellos que sabe
hacen dudar de lo que dicen sus receptores -
Pensé que una de las verdaderas formas de demostrar
amor por alguien es la sinceridad.”

“Margrette, piensa bien las cosas, es lo único que
puedo recomendarte. Hay gente que prefiere tener
un pronto y vacío te amo, a uno que lo represente
verdaderamente todo...”



















*~ Miss Sтɾɑnge♥ y ♥ɘɐnɒɿтƧ ƨƨiM ... O sea yo frente a un espejo.

viernes, 15 de enero de 2010

J'adore la pluie!

Definitivamente vivo en un lugar donde no se está preparado para el frío. ¡Incluso el mismo nombre de esta pequeña villa hace referencia a lo cálido de sus tierras!. Ridículo o no, el caso es que hoy, ha amanecido con un día sensacional: la luz es de un gris robusto pero ténue, cae lluvia lígera y, sin embargo, concisa, (...) *~ Perdón, tuve que acomodarme de nuevo en cama. (...) además hace suficiente aire como para escucharle a través de las pequeñas rendijas en puertas y ventanas.

No, no estamos acostumbrados. Cada vez (rara vez) que un clima como este nos visita, las cosas en la ciudad se vuelven un caos. Las tuberías explotan, ocurren accidentes automovilísticos y muchísima gente cae enferma. Sin embargo no entiendo por qué disfrutan culpando, de que esto pase, al tiempo y casi a la globalización (por aquello de los gases de efecto invernadero). Aun cuándo no ocurra seguido, ya han pasado cosas así aquí... pero ¡parece que nos quedamos sin memoria con el tiempo!... en fin, creo que eso es uno de los padecimientos más arraigados en nuestra sociedad (respecto a todo).
Este árbol (artificial) de maple lo sacamos a la
cúpula de la casa que no tiene techo, porque nos
estorbaba para fechas navideñas (ya saben,
se interponía entre otro árbol artificial).
Hoy creo que valió madre
... ¿Ven lo que les digo?

Pero no vengo a quejarme de la sociedad (no el día de hoy, por lo menos), sino más bien a reiterar cuánto amo este clima. Sí, a mi me gusta sentir ese frío que "lastima". Y no es que no cuente con indumentarias suficientes o adecuadas, es más bien, que no me gusta usarlas. No tiene que ver con modas, sino con que a mi me gusta sentir frío. Claro que he dejado un poco esas prácticas en las que me encantaba esperar, a que mis extremidades se pusieran de un color ligeramente violeta, para cubrirme.

A mi me gusta que esa luz llene la casa, que cubra la ciudad. Todo parece más ligero, más limpio, los colores se avivan, se distingue a la gente que "existe" de la que teme mojarse. Para mi se resaltan los verdaderos colores del lugar a través del gris.

Y estoy sola en casa, hace tiempo que no pasaba esto en las condiciones específicas del día de hoy. Me ayuda a recordar las cosas que humildemente me hacen feliz.

miércoles, 13 de enero de 2010

J'ai besoin d'un don...


Aburrido, aburrido... aburrido. Hahaha tal vez mencionándolo tres veces pueda hacer que desaparezca! >.<
De verdad que ¡qué día tan aburrido!. Prácticamente no me he levantado de la cama más que para hacer cosas necesarias (sí, comer e ir al baño). Me parece que el día ya no está nublado, en realidad no estoy segura, no he querido abrir las cortinas (que en realidad son persianas).

No, no estoy triste el día de hoy, simplemente estoy apática. Sí, eso es. Estoy apática. Y me complica un poco las cosas sentirme así porque debería estar totalmente interesada en lo que tengo que hacer, que es, estudiar para mi examen. Aquí es donde confieso uno de mis (seguramente extensos) defectos: Justo cuando necesito estar más enfocada en algo realmente, repito, r-e-a-l-m-e-n-t-e importante... ¡mi mente se dispersa!.

Sí, comienza a darme sueño, me pongo hacer otras cosas menos importantes (escribir en el blog, por ejemplo), lo que leo simplemente no permanece por mucho tiempo en mi mente... en fin, un verdadero desastre. Supongo que hasta el momento no me he dedicado a amaestrar mi mente.

Realmente nunca ha sido completamente necesario porque, tengo la ventaja (la antítesis del defecto expuesto) de trabajar excelentemente, bajo presión. Eso que se considera "dejar todo al último" es la única manera que tengo de, en este caso, estudiar.

Por el momento ya me aburrí de estar escribiendo esto. Creo que seguiré viendo que me encuentro en Youtube, semi-acostada en mi cama con las luces apagadas.

*~ Mala costumbre esa de sentarse con las piernas abiertas.
La otra pierna no se ve, pero en realidad no estaba tan separada,
más bien se tapa con la blusa/vestido.

sábado, 9 de enero de 2010

Que puis-je dire?...

Me encuentro esperando a que Pule llegue por mi. Sí, lo sé... son aproximadamente las 11 de la noche. Y no es que acostumbremos salir a estas horas, y de hecho, no teníamos planeado vernos este fin de semana, pero lamentablemente falleció la abuelita de Ernesto, y hemos decidido acompañarlo un rato en el velorio.

Ya lo había dicho antes, yo no soy muy buena en momentos como estos. Siempre se me han hecho falsas las palabras “te entiendo”, “lo siento mucho”, etc. Sí, ya sé que se suponen que funcionan para hacer sentir mejor a las personas que han sufrido la pérdida, pero francamente no sé que tanto esto sea posible

Realmente, si bien nos puede tocar a cada uno pasar por ciertas pérdidas, en realidad nunca vamos a entender completamente las pérdidas de otros. No sigo que sean mejor o peores, simplemente son distintas. Sin contar además lo mal que me hace sentir ver a mis amigas sufriendo. Ya sé, ya sé que no se trata de mi, pero me paso la vida evitando momentos dolorosos... lo sé, sé cuando hay que hacer excepciones.

Y heme entonces aquí, esperando a que llegue el momento en que vea a mi amigo en una pérdida. Francamente no sé que esperar de él, y me refiero a que es de las personas a las que siempre las verás fuerte... pase lo que pase. De hecho no estoy segura de que le sea cómodo que estemos ahí, precisamente por ellos. Espero que si llega a sentirse incómodo, espero que se sienta libre de decirnos.


Ya veremos que pasa...